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PATRIMONIO ARTÍSTICO

El Real Círculo de la Amistad, Liceo Artístico y Literario, que siempre ha tenido un reseñable peso específico en el ámbito cultural de la ciudad, conserva en su sede un legado artístico de gran importancia.

A modo de breve introducción, en el último tercio del siglo XIX, se destaca la colección histórica relacionada con nuestra ciudad que se encuentra en los testeros del suntuoso Salón Liceo, a cargo del pintor José María Rodríguez de los Ríos Losada, realizada desde 1870 a 1874; así como la obra que se encuentra en el cielo de la citada dependencia, obra del artista malagueño José Fernández Alvarado en 1908. En segundo lugar y no menos importante, es la colección que se exhibe en la Sala de los Sentidos, dedicada a Los Cinco Sentidos del pintor e ilustrador cordobés de la revista “Blanco y Negro” y de otras importantes cabeceras, Carlos Ángel Díaz Huertas.

Pero si repasamos la historia de nuestra sesquicentenaria Casa, no se puede olvidar la impronta del pintor Julio Romero de Torres, que dejó su huella en el Círculo con seis grandes murales que decoran su regia escalera principal, así como la obra Rosas en la balconada junto a su hermano Enrique. Este último pintó dos paisajes del Guadalquivir a su paso por Córdoba que estuvieron durante largo tiempo en la cafetería de esta entidad.

Además de las obras anteriormente citadas, el Círculo posee una rica colección pictórica que pone de manifiesto que esta institución se constituye como eje, en torno al cual, han girado los artistas –nacionales o extranjeros– más notables de cada etapa de nuestra modernidad. Este patrimonio conforma una panorámica estética y un reflejo sociocultural, y nos enseña la preocupación de los sucesivos directivos por respaldar a creadores noveles, acogiendo tendencias de los más dispares. En gran medida, está representado todo el proceso evolutivo de la cultura y el arte, donde conviven las expresiones históricas con aportaciones figurativas y de la más rabiosa vanguardia abstracta.

Sus galerías, primeramente Patio de las Columnas, Claustro Alto y Salón de Recepciones y, posteriormente, ya a mediados del siglo XX, con las salas Céspedes y Liceo, han acogido artistas, en una primera etapa, de la talla de José Saló y Junquet, Manuel León Astruc, Wynne Apperley, Enrique Romero de Torres, Victoriano Chicote, Rafael Botí, Francisco Ramos, Adolfo Lozano Sidro, Ángel López-Obrero, Fernando Quero, Luis Añez, Waldemar Ansorge y Rafael Cuenca Muñoz, entre otros.

En el año 1953, con la celebración errónea del centenario del Círculo (1854), se sitúa un punto de inflexión ya que se inaugura la exposición de Arte con la que se quiso presentar en Córdoba el panorama de la pintura actual, compuesta por artistas como Del Moral, Álvarez, Ortega, Aguilera Amate, Rafael Serrano, sin olvidarnos de grandes artistas como Pedro Bueno, Pellicer, Vázquez Díaz, Picasso, Dalí, etc.

Es de justicia destacar, a mediados del siglo XX, el excepcional trabajo desarrollado por dos presidentes del Círculo que elevaron el nivel plástico en nuestra ciudad como fueron Antonio Muñoz y Ramírez de Verger (1957-64 y 1976-77) y Fernando Carbonell y de León (1965-68). Todos ellos acompañados por expertos y amantes del arte como fueron los recordados Antonio Povedano, Francisco Zueras y Rafael Serrano, entre otros.

Entre las exposiciones más importantes que albergaron en esta época sus salas Céspedes y Liceo, destacamos a Gerardo Rueda, Manuel Rivera, Manuel Millares, Equipo 57, Venancio Blanco, Rafael Serrano, Vicente Vela, Hans Hartung, Emilio Vedova, Francisco Mateos, Antonio Povedano, Álvaro Delgado, Zao Wou Ki, José Vento, Fernando Zóbel, y otros, que dan suficiente muestra de la importancia que tuvo el Círculo de la Amistad en el arte plástico en nuestra ciudad. Destacadas presencias con las que el fondo artístico del Círculo iría creciendo, al donar sus obras buena parte de los artistas expositores durante estos años.

 

 Roberto C. Roldán Velasco

Jefe de Cultura y Bibliotecario